Pensamientos: Amor
Amor se dice, en efecto, de muchas formas, y ésta es, según considero, una de ellas, o quizá ninguna. Lo que se ama, sin ser menester, está escasamente asediado por un consistorio de causas bien definidas. Del Amor no se tiene experticia, ni vaguedad; emerge del espíritu, orgánico o simulado, de las cosas hechas por y para el hombre, de las trazas de sí mismo, que tienen representaciones impermanentes. Amor no ocupa siquiera una cuartilla y, así mismo, agota infinitas páginas: no cabe en el espacio ordinario, pese a que esté imbricado plenamente en la sensibilidad, y, debido a que la razón no lo reconoce de facto, apenas tiene blancos apreciables. El Amor no existe con claridad y es intermitente: o existe como tal y, sin embargo, inexisten sus objetos. Del Amor se dice todo y, entre otras cosas, no se cuenta nada y, en su seno, engendra la lengua y, antes que ella, el entendimiento su indiscriminada incognoscibilidad.